Ser azafata es una profesión, con todas las letras y hoy reconocida en el ambiente aeronáutico.
En realidad, es la que con una sonrisa, algunas veces calma a los ansiosos pasajeros del avión, ofrece una bebida fresca a los mas sedientos o abriga en los vuelos nocturnos a quienes tienen un poco de frío y porque no, dan también una almohada para que los visitantes gocen de mayor confort durante el vuelo.
No obstante las azafatas, despiertan en muchos hombres, un sinfín de fantasías sexuales ridículas.
Me decía, Gina. una amiga azafata de una aerolínea italiana, mientras tomábamos un café en el bar del Aeropuerto:
Lo primero que ofrecemos a los caballeros es vino, incluso antes que jugo o gaseosas.
A más vino consumido, más pasajeros durmiendo, es decir: menos llamados para nosotras.
Después de algunos años de vuelo, el trabajo se automatiza. Suele pasar que cuando estoy parada en medio del pasillo, dando las indicaciones acerca de dónde se encuentran los chalecos salvavidas y las salidas de emergencia, en realidad estoy pensando que esta semana no fuí al gimnasio o si habré dejado todo bien cerrado en casa.
Con los años, uno aprende a reconocer a los pasajeros. El nervioso, el fastidioso, el que cree que hacerse el simpático le va a reportar beneficios en vuelo. Después de un tiempo, ya uno conoce a todos... sin necesidad de conocerlos.
No siempre es necesario revisar que todos tengan sus cinturones de seguridad colocados, basta con pasar por los asientos estirando un poco el cuello y sólo aparentar que los estamos revisando.
A veces, les tengo que decir, que la puerta del baño no es un instrumento científico muy especializado. "Para abrirla, sólo empújela”...
No hay límite para pedir bebidas a la tripulación, pero algunos pasajeros quieren a la vez gaseosa, whisky, té, café y agua, y el tiempo que disponemos para servir es limitado.
Si tiene un bebé, traiga pañales. Si sufre presión alta, no olvide sus medicamentos.
Así no tendré que improvisar pañales con toallas sanitarias y fundas de almohada o pedir ayuda extra a algún pasajero.
En caso de que no se haya dado cuenta, hay otras personas en el avión. Así que no se corte las uñas de los pies, no ronque a todo pulmón ni haga nada que moleste a los otros pasajeros.
No subestime la información y las instrucciones de las azafatas. Además de ser anfitriones, tenemos una capacitación amplia para resolver situaciones que los pasajeros ni se imaginan: aplicar primeros auxilios, apagar incendios a bordo y ayudar a los usuarios con los trámites de ingreso en cada país que visitamos.
En caso de una pérdida repentina de presión en la cabina, las máscaras de oxigeno caerán del techo del avión. Deje de gritar, tome la máscara y póngala en su cara.
Si usted viaja con un niño pequeño, ayúdele a ponerse la máscara antes que usted. Si usted viaja con varios niños pequeños, decida cual le gusta más.
......
Al otro día me topé en el Aeropuerto con mi infalible amigo Manolo, asiduo viajero aeronáutico y al pedirle su opinión sobre las azafatas, me dió una extensa cháchara sobre lo que piensan "del otro lado", de la que rescaté sólo algunas:
Que en algunas, su perfume sea tan penetrante, que te haga pedir una bolsita extra por si vomitas a causa de ello.
Estar medio dormido en el asiento de pasillo y que te golpee la azafata con el culo al pasar.
Que pasen el carrito de la comida mientras estás dormido y que, para no venir luego cuando despiertes a ofrecerte la comida, “accidentalmente” el carrito choque contra el lateral de tu asiento y te despiertes.
Estar a punto de aterrizar después de diez horas de vuelo y ver que se meten en el lavabo para salir que parece que acabaran de salir de un salón de belleza, perfectas.
Escuchar en España, las voces de cabina en inglés y no poder otra cosa que reírte de lo mal que suelen leer el inglés, inventándose palabras y pronunciando horripilantemente lo que leen.
Hasta aquí llegué. Solo te digo: Si viajas en avión a menudo, cuando veas a la azafata, recuerda que, con sus virtudes y defectos, es una trabajadora mas como tú.
Ella en el cielo y tú en la tierra...




