El tigre abrió la puerta con su enorme pata y se recostó en la alfombra de la sala de estar.
Estaba oscuro cuando Clara llegó a la casa, por eso al verlo gritó con horror...
Cuando Carlos llegó a su casa rural, sorprendido, encontró al tigre en la sala de estar.
Clara, con palidez mortal y el corazón oprimido por el adulterio, le dijo:
¿Que haremos con este tigre metido en nuestras entrañas?...
Él no contestó.
Cuando llegaron los guardias con sus redes para atraparlo, el tigre ya no estaba ahí.
Y mientras Carlos lloraba quedo, Clara en su cama dormía el sueño eterno...






