Mirando las estrellas quise encontrar
un rastro de tu partida.
Estaciones que vienen y van,
Invierno que endurece el dolor,
Primavera que trae la calma,
Verano que funde la pasión,
Para un otoño que rompe el corazón.
Cuando llegó, sus manos no se reconocían.
Ni su cuerpo tampoco.
Existía ya un mundo lleno de gente y cosas por aqui y cosas por allá.
Cansado, solo quiso una buena taza de café.
Y dormir un poco.
Era... el séptimo día.
y se durmió.
A Mariela, las despedidas no le gustaban.
Por eso, cuando su novio le avisó que se iba a América, decidió despedirlo
en su casa, como si fuera a verlo al día siguiente.
Por eso, cuando su mejor amiga se fué a vivir al norte, la vió por última vez
en el bar, y no le dió ni un último abrazo, nada que hiciera sospechar la separación.
Las despedidas no le gustaban.
Por eso, cuando se fué para siempre, no dejó un mensaje, un anuncio,
un mínimo indicio de su partida.
Lo que llevó a sus amigos y familiares a buscarla desesperadamente.
Pero todo fué en vano. Nunca la encontraron...
Googlear, guglear. Verbo transitivo.
Realizar búsquedas en la web valiéndose de Google.
"Consultar en Google".
Estos dos términos son muy comunes en el lenguaje de las redes sociales. ¿Podemos considerarlos correctos?.
No son parte del lenguaje culto, pero hoy en día los usa todo el mundo...
Por lo tanto, googlear no es incorrecto, aunque si se lo acepta como parte del léxico castellano, no debería haber problema en adaptar su escritura a "guglear".
Así que: si yo gugleo y tú gugleas... todos gugleamos...
Hoy es martes 13. Si tenías pensado viajar y de pronto te enteraste que es martes y para peor día 13, tendría que recordarte eso de "no te cases ni te embarques", y es que este día se ha asociado tradicionalmente a la mala suerte, por distintos motivos.
Cuando hablamos de martes y 13, la mala suerte se duplica, pues el número 13 también ha estado vinculado al mal augurio desde hace siglos. Se dice que la maldición del número trece tiene su origen en la última cena de Jesucristo con los doce apóstoles, y Él , que murió, era el número 13.
Hay gente que le tiene fobia a esta fecha, es el miedo irracional al número 13 y existen muchos otros orígenes supuestos para este número asociado a la mala suerte.
De acuerdo a la tradición supersticiosa, ningún plan importante puede ser llevado a cabo en estas fechas “malditas”, ni bodas, ni bautizos, ni fiestas, ni viajes…
En España se teme al martes trece, pero en los países anglosajones se teme al viernes trece, porque en viernes fue crucificado Jesús.
Debes tener en cuenta también que en algunos aviones y hoteles no existen asientos o habitaciones con el número asociado a la mala suerte.
A mí no me preocupa ni el día ni el número. Es un número más.
La suerte o mala suerte puede existir, pero no creo que este prefijada en fechas.
Pero, ten cuidado...no te olvides que hoy es martes 13...
Rosario, una amiga de mi prima Marisa y amante de la vida marina, fué hace unos días a bucear a La Cueva del Tiburón, en Tenerife, donde se encuentran gran variedad de peces y descubrió y filmó a este hermoso y original ejemplar, para que lo podamos admirar...
Giselle había esperado con mucha ilusión el día de su boda.
Alberto olvidó la fecha o se arrepintió.
Nadie lo supo nunca...
Giselle se cansó de esperarlo...