SCM Player

29/11/13

olvidos



En un bar de la calle Oriente, en el Centro, los clientes comenzaron a olvidarse
los teléfonos móviles.
Si en una mesa había dos personas, allí quedaban dos teléfonos. Si había tres, 
tres teléfonos.
Las camareras preocupadas optaron por sugerir a los clientes que guardasen
sus móviles antes de irse, pero nada cambió.
Hacia el mediodía había docenas de móviles en una gran caja de madera,
tras el mostrador.
El turno de la tarde siguió recolectando más y más teléfonos.
Casi todo el tiempo sonaba alguno, pero nadie era capaz de descubrir cuál era.
El cielo se nubló, y mientras caía la noche empezó a llover.
La caja se llenó de teléfonos, y tuvieron que poner otra al lado.
*
Mucho más tarde, cuando estaban por cerrar, entró apurada una mujer muy
bien vestida, pero toda empapada por la lluvia.
Fué directo al encargado, preguntando:
 -¿por casualidad, no me olvidé un paraguas?...


лукреция   

35 comentarios:

  1. Anónimo3:39 a. m.

    excellent account. is an honor to read you kisses albert

    ResponderEliminar
  2. Y yo que pensaba que estábamos perdidos, indudablemente la gente está recobrando el juicio.
    Te envíe las espigas por DHL.
    Besos Borgia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Vivian... se las pongo a San Cayetano?...

      muackss

      Eliminar
  3. Es que siendo de noche y sin embargo llueve, es momento propicio para recordar que se ha olvidado el paraguas en alguna parte. Y como muchos saben que en una mano llevan el móvil y en la otra el paraguas, pues al olvidarse el paraguas ya no saben qué hacer con lo que llevan en la otra mano.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una mano lava la otra, y las dos lavan la cara y el móvil...

      Eliminar
  4. es dificil protegerse de la lluvia con un aifon!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me encantó este comentario de Elisa.

      Eliminar
    2. Tu también puedes comentar, es gratis... ;-)

      Eliminar
  5. a veces los olvidos son una bendición...otras una tortura

    abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El olvido es una forma de libertad.

      abrazos

      Eliminar
  6. Lindo relato, Lucrecia, de verdad.

    ResponderEliminar
  7. Ja ja ja!!! Hijaunagransiete, que me hiciste reir. Saramaguiana veía y acabó desopilante... Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Venía Saramaguiana y acabó paraguera...

      un abrazo

      Eliminar
  8. No será verdad que se produzca una epidemia de olvido de móviles. Estoy hasta el gorro de ruiditos del wassap por todas partes, de conversaciones a grito pelado a treinta centímetros de mi oreja ( y ni siquiera dicen nada morboso, solo gilipoll. . ), de alelados y aleladas que se obstinan en caminar por mitad de la calle tecleando como si la vida les fuera en ello ( y si que les va, habría que ver las ultimas estadísticas de atropellos ).

    Que los dioses les confundan ( aún mas ).

    Un beso analógico.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay que comprender a la juventud y perdonarla... o sino gritar mas fuerte.

      un beso por wassaps

      Eliminar
  9. Jajajajaja, muy bueno. Eso sí no lo esperaba.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esta Lucrecia es impredecible. Yo no sé como no le dan un Nóbel de cuentos ilógicos... ;-)

      un abrazo

      Eliminar
  10. Me encantó, Lucre. Y cuando empezó a llover hubiese sido ideal que los del bar hubieran puesto las cajas en la acera, para que se empaparan y la gente se deje de joder con tanto móvil y le preste atención a otras cosas... los paraguas, por ejemplo.
    Bacioni.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No se puede hacer esa maldad. Hay que convencerlos que usen menos el móvil y no molesten al prójimo, con respeto, amor, y algún paraguazo...

      bacioni

      Eliminar
  11. La señora se equivocó y, en lugar de ir al bar de los paraguas perdidos, fue al de los móviles. Un error bastante corriente en estos tiempos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que la señora perdió el paragua de Cherburgo...

      Eliminar
  12. Suele suceder, intuyo.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sucede mas menudo de lo que pensamos.

      besos

      Eliminar
  13. jajajajaja!!!!!
    Ese final!!! Ni en sueños, me lo hubiese imaginado jajajaja!!!!
    Sí.... eres muy sabía, son más importantes los paraguas en día de lluvia, que los celulares...igual, nunca encuentras un taxi, ni que lo llames jajajaja
    Besossssssssssssss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los días de lluvia, si usas un paraguas, te mojas menos que con un móvil...

      besoss

      Eliminar
  14. Ayer leí que se considera phubbing al hecho de ignorar a las personas a cambio de prestar más atención al móvil. Seguro que tú ya lo sabías...Hay una campaña anti-phubbing, que intenta demostrar que lo ocurre en el móvil no es más interesante que lo que sucede e su ahora o entorno real.
    Buen texto que hace pensar.

    un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si lo sabía. Hay un sitio oficial del movimiento anti Phubbing y lo define como: el acto de dar la espalda, desairar a alguien en un entorno social por mirar tu teléfono móvil en lugar de centrar tu atención en ella.

      un abrazo

      Eliminar
  15. El uso del teléfono móvil puede ser bueno o malo, eso lo decide cada persona. El problema es el abuso y la dependencia. La adicción, la sufren un promedio de una de cada mil personas que lo utilizan. Está afectando principalmente a jóvenes y adolescentes por las características de esta etapa evolutiva, unidas a la disponibilidad cada vez mayor de acceder a ellas y las ventajas innegables de su uso, les hacen especialmente vulnerables.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy de acuerdo contigo, Lucrecia... ;-)

      abrazo

      Eliminar
  16. yo nunca me olvido ni de mi paraguas ni mucho menos de mi movil....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. te puedes olvidar del negro, pero del móvil y el paraguas, nunca!...

      Eliminar
  17. Anónimo4:42 p. m.

    It's true. The trouble is the addiction and lack of respect for others.
    greetings alex

    ResponderEliminar

Se aceptan elogios, caricias y maullidos.