Mario caminaba divagando sobre el azar y el destino, cuando el azar quiso que
conociera a una mujer y el destino lo unió a ella.
Convivían los cuatro: El destino, el azar, Ella y Mario. El destino siempre estaba
dispuesto a hacer alguna cosa, mientras que el azar hacía locuras y saltaba por la ventana.
Ella y él contemplaban estas escenas sorprendidos.
Después de un tiempo, ella se puso de parte del destino y él del azar.
Ella tenía ganas de que hicieran algo y Mario saltó por la ventana...
Hoy no voy a oír el despertador.
Hoy no voy a salir de la cama.
Hoy no me voy a duchar.
Hoy no voy a ir a trabajar.
Hoy no voy a abrir las ventanas.
Hoy no voy a saludar a mi vecina.
Hoy no voy a tomar café.
Hoy no voy a llevar en el coche a mi hijo al colegio.
Hoy no voy a encender el ordenador...
Estaba Aristóteles meditando en el bosque.
De pronto ve a Sócrates pasar contento con un cucharón.
Sorprendido le pregunta: -Sócrates, ¿donde vas con ese cucharón?...
-Voy a comer con Platón!...
Y cuando llega, viéndolo de espaldas, le dice Sócrates a Platón:
-Ten cuidado, por mucho que te la sacudas, la última gota siempre irá al calzón.
La crema chantilly es la crema de leche batida con azúcar impalpable con unas gotas de esencia de vainilla. Se usa para decorar o como relleno.
Ingredientes
500 gr. de crema de leche (nata líquida)
150 gr. de azúcar impalpable
Una cucharadita de esencia de vainilla
Preparación
Primero, echamos toda la nata líquida (crema de leche) en un bol, y diluimos en ella el azúcar impalpable y la esencia de vainilla, sin excederse en la cantidad. Si deseamos darle otro sabor, podemos echar unas cucharaditas de café o agua de azahar.
Se enfría bien la crema y luego con la batidora, se bate con la esencia de vainilla y el azúcar impalpable a velocidad media-alta, hasta que la crema de leche tome cuerpo o se note espesa. Se debe batir lo suficiente hasta notar que la crema se puede esparcir bien.
Una vez hecha, si no se va a usar en el momento, conviene guardar la crema chantilly en el frigorífico.
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Si quieres hacer una crema de chantilly al chocolate, bate primero la crema, funde a baño María 100 gr. de chocolate (para dos potes chicos de crema y 100 gr. de azúcar) y revuelve fuera del fuego hasta que desaparezcan los grumos. Vuelca de golpe sobre la crema y bate un poco más hasta recuperar el punto. A esta crema puedes agregarle nueces, avellanas o almendras picadas.
La maestra le dice a los alumnos en la clase:
A ver niños, díganme que hacen por las tardes, luego de volver del colegio.
Levanta la mano Pedrito y comenta:
-Llego a mi casa, tomo la leche, salgo al jardín, quito las hierbas y riego las plantas.
Los vecinos me llaman el pequeño jardinerito.
-Muy bien Pedrito, te gusta la jardinería.
Luego comenta Miguelito:
-Llego a mi casa, tomo la leche, voy al galpón de mi papá donde hay mucha madera y
hago juguetes y armo sillas con madera. Los vecinos me llaman el pequeño carpinterito.
-Qué bien Miguelito, serás un buen carpintero.
-¿Y tú Manolito?...
-Yo señorita, llego a mi casa, tomo la leche y luego subo a la azotea y le tiro piedras
a todo el que pase por la calle.
-Oooh! ¿y como te dicen tus vecinos?
-¡¡Baja Hijo de Puta!!...
Se ordena reunir a todos los soldados en el patio de armas del cuartel, formando una línea y el capitán dice:
¡El que tenga una navaja, dé un paso al frente!.
El soldado Gutiérrez se adelanta y exclama:
¡Yo tengo una navaja, mi capitán!...
y el capitán dice:
Okey Gutiérrez, lo felicito, como premio irá de vacaciones a Saint Tropez por una semana, con todos los gastos pagos.
¡Gracias mi capitán!, contesta emocionado el soldado Gutiérrez.
Los demás soldados miran con envidia a su compañero...
........
Al siguiente dia, el capitán los vuelve a formar y vuelve a preguntar:
¡El que tenga una navaja, dé un paso al frente!
Todos los soldados al mismo tiempo y con firmeza dan un paso al frente y exclaman:
¡Tenemos una navaja, mi capitán!...
y el capitán les dice:
Okey soldados, ¡¡hoy todos a pelar patatas!!...
Un día, mientras caminaban cerca de la piscina del Hospital, Martín inesperadamente, saltó a la piscina y cayó hasta el fondo, donde permaneció sin moverse.
Susana, su amiga, rápidamente entró para salvarlo, nadó hasta el fondo y pudo rescatarlo.
Cuando el Director del Hospital se enteró del acto heroico de Susana, ordenó que se le diera de alta del hospital, pues consideraba que ella ahora estaba mentalmente estable.
Llamó a Susana y le dijo: -Tengo una buena noticia para ti, te he dado el alta. Al meterte en la piscina y haber salvado la vida de Martín, has demostrado que eres capaz de responder razonablemente ante una crisis. Por esto, he llegado a la conclusión de que ya estás mentalmente sana y puedes abandonar el hospital.
-Lo malo es que, Martín, a quien le salvaste la vida, se colgó en el baño con el cinturón de su bata. Lo siento mucho, Martín está muerto.
Susana muy sorprendida le contesta al director:
-No se colgó él, lo colgué yo para que se secara...