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18/1/13

incidente felino


Andrés y María estaban cruzando la calle por la senda peatonal, cuando vieron un coche
 que se acercaba a gran velocidad. Ambos chavales, presurosos ante la inminencia del peligro, se corrieron  hacia un lado de la calle.
Pero el gato gris, ajeno al peligro, se detuvo en medio de la calle, indeciso e inmóvil.
El conductor del Renault, al verlo,  frenó con un gran chirrido, pero no le bastó para evitar
el golpe contra el felino.
El gato gris murió en el acto.
-¡Pobre gatito! -dijo la chavala, ¡era tan lindo!...
El conductor, un turista francés, descendió y apesadumbrado, se dirigió directamente
 a María.
- Te pido disculpas, le dijo el hombre. Lo quise eludir, pero me fué imposible.
Dudó un instante y luego cogió de su billetera dos billetes de cien euros y se los dió a María.
-¿Te parece suficiente? -le preguntó dubitativo. 
- Sí señor, está bien, se apresuró a contestar Andrés.
- Gracias señor, agregó María.
El turista los saludó, subió a su coche y desapareció rápidamente.
-Pobre gatito- repitió María, mientras meneaba su cabeza y guardaba el dinero en su blusa.
Siguieron su camino y Andrés con un gesto pícaro, le pregunta: -¿De quien sería el gato?...
-No sé- dice María. Creo que era un gato callejero...
Unos pasos mas adelante, María dice: -¿Será cierto que los gatos tienen siete vidas?...

14/1/13

confusión mortal



Juan, con los ojos humedecidos, estaba junto al cajón.
Todos los que iban llegando le daban su pésame y él,
compungido, asentía.
Hasta que Ramón, su amigo de la infancia, horrorizado,
se acercó y se lo dijo. 
Le dijo que el muerto era él. 
Juan, asombrado y avergonzado, le pidió disculpas
y se acostó en el vistoso cajón.
Él no lo sabía...

11/1/13

la puerta



Cristina se extrañó por la pesadez de la puerta,
mientras se acercaba con cautela. 
La tocó, al hablar, y se cerró de pronto, con un golpe seco. 
Juan se alarmó.
-Me parece que no tiene picaporte del lado de adentro...
 ¡Nos han encerrado a los dos!... -exclamó- 
-A los dos no. A uno solo... -dijo Cristina-. 
......
Pasó a través de la puerta y desapareció... 

7/1/13

el virus



La muerte que producía el virus no era dolorosa.
Simplemente se entraba en un sopor profundo, del que no se despertaba.
Los científicos más notorios de todos los países se reunieron a estudiar el
comportamiento del virus.
Se lo había podido aislar, para buscar los procedimientos para curarlo.
Durante un año trabajaron afanosamente. No pudieron avanzar en el
modo de eliminarlo, ni siquiera de prevenirlo. Pero sí se lo podía mantener
bastante contenido, mientras no entrara en contacto con el agua.
Sin embargo, a pesar de las precauciones sanitarias, ganó los ríos y los mares.
Allí se multiplicó con una velocidad impensada.
En doce horas se tuvo el resultado final de los análisis.
La contaminación era general.
El más prestigioso de los bioquímicos leyó el resultado en voz alta.
Se quitó los lentes. Se friccionó los ojos. Miró a sus colegas uno por uno,
casi con serenidad.
-Yo no sé qué pensarán ustedes, dijo.
-Personalmente, considero innecesario alertar a la población...
Llenó un vaso con agua y lo bebió a sorbos pausados, pero sin detenerse...

3/1/13

nuevo mundo



Ayer, Claudio,  mi hijo,  me dijo que quería tener un blog como yo.
¿Para qué lo quieres?, le pregunté.
Para escribir cosas mías, del colegio, de mis amigos, relatos... Está bien, le dije. Entra a Blogger y sigue las instrucciones para crear un blog... si  no entiendes algo, me preguntas.
Se  fué contento a su ordenador.
Me recosté en el sofá y comencé a divagar...
¿Cómo será el mundo, la vida, cuando el hijo de mi hijo cumpla diez años?... Me pareció una pregunta importante, válida, inevitable. Pero sin sentido. La única forma de saber la respuesta, como en esos procesos caóticos donde la matemática pone una situación inicial y un algoritmo pero no puede prever los resultados, es vivir cada día, procesar cada segundo hasta ese momento. Sólo que cuanto más se piensa en eso más intolerable resulta, y más fuerte es la tentación de volver a pensar, a pesar de la evidencia, que el presente, este presente, de una buena vez y para bien o para mal, se perpetuará nomás en el tiempo.
¿Como será todo dentro de cien años?..  ¿Será el inglés el idioma universal que lo domine todo?,  ¿Habrá otra Guerra Mundial?, ¿Hasta donde llegará la tecnología?, 
¿Viajaremos a otros planetas?,  ¿Habrá una religión única y universal?...
Creo que en unos cien años, el mundo será una competencia por sobrevivir, solo sobrevivirá el mas fuerte en conocimiento y poder económico, habrá luchas por ser líder
 y dueños del mundo...
También el mundo será gobernado por la tecnologia, y que al final , sobrevendrá la destrucción del planeta... Pero antes prevalecerá la utilización de la genética para mejorarnos, llevándonos a eliminar enfermedades y mejorar nuestros genes en la búsqueda del humano perfecto, quizá hasta creando una nueva raza humana, y los que
no puedan acceder a ella,  serán eliminados por robots especialmente creados para tal fin.
Vuelve mi hijo y me dice: -Ya he creado mi blog... Se llama "Mi Nuevo Mundo"...
Muy buen nombre, le dije... y me fuí a dormir...

29/12/12

caras


Hay caras de muchos tipos. Caras de alegría, de tristeza, 

de dolor y de silencio.

Hay caras que hablan mirándose y otras que sin mirar se hablan.

Caras de abandono,  de añoranza, de pasión y de horror.

Y a veces, hay caras, que dan la cara.

Pero de todas esas caras, yo me quedo con tu cara sobre mi almohada...

26/12/12

sed


Un sorbo de vino fuiste aquél día en mi boca,
embriagada por el alcohol en tu sangre.
Quizá fué mi sangre, ansiosa del alcohol de tu boca.
Ahora tengo sed de tus labios,
sed de tus manos tocando cada parte de mi cuerpo,
sed de tu lengua penetrando en mis sentidos,
sed de tu pasión que el alcohol encendió,
esa noche en la que todo comenzó.
Quiero volver a besarte hasta quedarnos sin aliento,
hasta que tu pasión me deshidrate y deje de besarte,
para tomar un sorbo de vino de tus labios.
La vida, como un vino precioso, hay que saborearla
poco a poco, sorbo a sorbo...
Quiero llenarme de ti, como de vino un ánfora.
Ven, bebamos juntos una copa de vino,
tengo ganas de volver a beber contigo...