Las personas varían ampliamente en cuanto al uso que hacen de sus rostros.
Algunos guardan, casi siempre, la misma expresión. Otras permiten que sus sentimientos íntimos se expresen totalmente, casi pidiéndote que notes el dolor o humor sombrío.
Otros consiguen que sus rostros se transformen gradualmente en máscaras inexpresivas y tratan de ocultarlos.
El estado emocional más frecuente tiende a quedar, con los años, grabado permanentemente en el rostro.
Es relativamente fácil descubrir el estado de ánimo de otra persona en su cara, pero debemos tener siempre en cuenta que el rostro está bajo cierto control consciente.
Cuando una persona dice algo serio la cara se muestra seria, y cuando existe duda la cara muestra duda. Se permite al rostro reflejar claramente el mundo interior de la persona.
Los ojos también tienen su mensaje. Se puede aprender mucho de los ojos.
En una persona los ojos pueden acercarse a uno o mostrar confianza: en otros, la mirada puede estar más distante, demostrando reserva y poca confianza. Otra persona podrá dirigir hacia uno sus ojos inexpresivos, como si su dueño fuera otro individuo y no el que mira.
La mirada de un persona puede permitirnos hablar sin reparos, mientras que otros ojos nos pueden decir: "guarda distancia hasta que yo te conozca mejor".
Existen ojos muy abiertos que parecen tocar lo externo y ojos introvertidos que parecen mirar tanto hacia adentro como hacia afuera.
Los ojos le otorgan una tremenda vitalidad al rostro.
Las emociones de tristeza casi de inmediato enrojecen los ojos y los hacen aparecer acuosos.
La reacción más común en esta clase de personas consiste en ocultar su rostro tratando de esconder dicha emoción hasta controlarla.
Y luego están los que siempre de alguna manera ocultan o camuflan su rostro por distintos motivos: timidez, verguenza, mantenerse en el anonimato o adoptar la personalidad de otra persona.
Ocultar la cara de una persona, con el auge de las redes sociales, es ahora bastante habitual.
Pero al final, nuestro rostro saldrá a la luz y nos mostrará como y quien realmente somos.
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